Hubo un momento en mi vida en el que sentí que había escalado una montaña muy alta. Y cuando llegué a la cima, con todo el sacrificio, buena fe y esfuerzo del mundo, descubrí que la que quería realmente escalar era la montaña de al lado…
Qué difícil fue bajar y empezar otra vez de nuevo…
Pero valió la pena.
Si estás escalando tu montaña, si vas en busca de tu destino, no olvides tener en cuenta estos consejos…
Cariños
Marce
Acerca de los desafíos, los deseos y la actitud …